Fidel Ramírez Lazo

 

1922  -  El "Cholo Fidel"   -  1989

 

 

Página Principal

 

 

Primeras palabras

 

 

Intentar escribir sobre la vida de mi padre, creo que sería más fácil para quien pudiera describir su trayectoria desde un ángulo externo y seguramente adornar la descripción de hechos y vivencias, resaltando aquello que, como hombre público, mi padre pudo realizar con mayor capacidad y solvencia.

Mi caso es diferente, puesto que no pretendo dimensionar sus triunfos, aun cuando estos me parecieran tan normales al vivir a su lado. Esa es una de las cosas que la misma rutina de la vida, a veces no nos permite apreciar; ya que posiblemente nos parezcan demasiado obvias para darles un mejor significado.

Debo confesar sí, que mi padre fue un triunfador en muchos aspectos de su vida. Tuvo una infancia muy dura, seguramente igual a la que muchos otros pudieran haber tenido; pero logró a base de sacrificio, tenacidad y mucho trabajo, alcanzar importantes metas, algunas de las cuales fueron meticulosamente planeadas por él y otras, alcanzadas por esa cuota de suerte que también necesitamos tener en nuestro diario caminar.

Mi padre llegó a ser considerado como uno de los mejores locutores y maestros de ceremonia que hayan pasado por la radio y televisión en el Perú. Compitió en esos campos, –si se permite la expresión–, con otros grandes personajes, muchos de los cuales él también admiraba. Nunca tuvo un ídolo en particular, pues su ego no se lo permitía; pero puedo dar fe de su admiración por Nelson Arrunátegui, paisano y compañero de trabajo en sus inicios radiales. Su aprecio y respeto por Don Genaro Delgado Brandt, quien lo ayudó y aconsejó mucho cuando tuvo la satisfacción de trabajar bajo su tutela. Le agradaba enormemente la simpatía de “Kiko” Ledgard y la sapiencia de Pablo de Madalengoitia.


Como hombre de negocios, tuvo también grandes satisfacciones; ampliando su carrera periodístico-radial, al incursionar en la industria gráfica, donde se editaron las revistas que él mismo creara y dirigiera como ‘PUEBLO LIBRE”, en honor al distrito que lo viera progresar. El semanario “IQUITOS”, órgano informativo de la bella ciudad amazónica. La revista “LAMBAYEQUE”, en colaboración con periodistas de su querido terruño. Aparte de libros de cultura, historia, contabilidad, diccionarios y muchos otros rubros.

Dio prestancia y categoría a Restaurantes y Hostales que llevaron su nombre, donde se daba cita la sociedad limeña para dar rienda suelta a su euforia criollísima y salsera.

Fue un buen padre; con una enseñanza drástica, como lo eran antiguamente. Siempre trató de inculcarnos que la mejor, pero más dura escuela, era la “Universidad de la Vida”, de la cual aprendemos muchas cosas que no queremos; por una u otra razón, aprender de nuestros padres.

Vivo con su recuerdo día a día; como una constante presencia espiritual que me ayuda a entender muchas cosas y así nació esta pretensión de revisar su trayectoria; donde mayormente, decenas de fotos y recortes periodísticos, mostrarán gráficamente su labor en la radio y televisión peruana.

El me encaminó por este sendero de las letras. Pero aquí no sólo está involucrada una forma de redacción, sino una forma de sentimiento y el saber cómo expresarlo, que no es lo mismo que sentirlo. Nuestro cerebro a través de sus millones de neuronas, tiene la capacidad tan notable de hacernos sentir exactamente lo que queremos sentir; pero expresar literalmente ese sentimiento o deseo, en una forma verbal o escrita, enmarca una tónica muy diferente, pero intentaré volcarlo en estas líneas.

Esta prentenderá ser la “SEMBLANZA DE MI PADRE”.


                                                                                                     Luis A. Ramírez S.

 

     
 

———————————————————————————————————————————